La Vicia Vulcanorum

Es una planta forrajera que se enreda sobre las tabaibas y crece en el Malpaís de la Corona. Los pastores la llaman ‘chinipilla’ y fue un alimento tradicional para las cabras. El botánico lanzaroteño Manuel Gil González la encontró por casualidad, durante un paseo dominical.
Tras meses de investigación en equipo, comparándola con otras 300 ‘vicias’ que crecen en Canarias, Madeira, Marruecos y Palestina, el botánico lanzaroteño ha concluido que no se ha descrito otra igual. Es un nuevo endemismo que sólo crece en Lanzarote. Una planta discreta, de flores prietas y robustas, y una vida muy corta.
El cerebro de los primos Manuel y Jaime Gil González, botánico e ingeniero técnico agrónomo respectivamente, es capaz de identificar a simple vista centenares de especies vegetales que crecen en la fascinante geografía lanzaroteña.  Manuel consultó con Jaime, porque es especialista en leguminosas. Desde el primer indicio, “socializaron” el descubrimiento e iniciaron un laborioso trabajo de investigación artesanal, comparando hojas, semillas y pliegos de otras especies.
Detectada la rareza en los alrededores del Volcán de la Corona (Haría), investigaron en áreas concéntricas: primero  en la isla, luego en Canarias, más tarde en áreas bioclimáticas semejantes de África.

 

Herbarios y descripción científica 

Consultaron los herbarios del Museo de Ciencias Naturales de Tenerife, el Jardín Canario, el departamento de Botánica de la Universidad de La Laguna y varios archivos personales e internacionales (entre los que destaca el de Montpellier con más de un millón de registros). El botánico tinerfeño Ricardo Mesa y el arqueobotánico grancanario Jacob Morales les ayudaron en su investigación.
“Es un hilito. Pasa muy desapercibida”, apuntan los científicos. La hallaron en una zona  protegida, pero antiguamente comunal, con restos de cercados para el ganado. Corroboraron con sus apuntes que ya habían visto ‘vicias’ en Cho Listaiga, una antigua zona agropecuaria.
Recogieron semillas de la bautizada Vicia Vulcanorum y las plantaron en condiciones variantes para comprobar si mantenía sus peculiaridades. Lo hicieron en el Centro de Agrodiversidad de La Palma, y la planta mantuvo su identidad.
La nueva especie también se ha localizado en los malpaíses de la Cueva de los Verdes, pero en menor número debido a la gran afluencia de coches y personas en la zona. El hallazgo se ha difundido en Collectanea Botánica, una revista anual del Museo de Ciencias Naturales de Barcelona y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
El descubrimiento se realizó en 2012, último año de la obligatoriedad de presentar una ficha descriptiva de la especie en latín, un trámite engorroso para el que existen diccionarios especializados. El ingles sigue siendo el esperanto de la comunidad científica, y ha sido el idioma elegido para divulgar y compartir la nueva yerbita.

Naturalistas, geólogos y exploradores

Lanzarote fue la joya de la corona para naturalistas y geólogos del siglo XIX como Sabino Berthelot y Philip Barker Webb autores de la ‘Historia natural de las Islas Canarias’ una de las grandes obras de la bibliografía científica del archipiélago. En el siglo XX, la comunidad científica alemana sigue desarrollando proyectos en la isla, siendo avanzadilla de proyectos innovadores y respetuosos con el entorno.
Tanto Jaime, autor de numerosos trabajos de investigación (sistemas agrícolas de Lanzarote, propiedades medicinales de las plantas) como Manuel están convencidos de que la ciencia básica necesita apoyo y divulgación.
“¡Pero cuántos nacen, viven y mueren […] sin conocer lo que ven, sin saber lo que pisan, sin detenerse en lo que encuentran!”. Lo dijo José de Viera y Clavijo, en un siglo XVII que tuvo más actitud que tecnología. La cita figura en http://www.floradecanarias.com, una web con 9 años de vida que describe las peculiaridades de más de 1.000 especies vegetales de las islas. La creó Manuel, en sus ratos libres como profesor de Secundaria y botánico de campo.
Jaime advierte del deterioro del medio lanzaroteño y nos remite a consultar los mapas de cultivo de Lanzarote. Si comparamos los de 2002 con los actuales, comprobaremos la degradación, debida sobre todo al tránsito descontrolado de vehículos de cross (motos y quads) y la introducción de especies exóticas (el rabo de gato o la Malephora crocea, plantada en Famara y muy cerca de Timanfaya). “Se han cometido muchos disparates en el ajardinamiento”, dicen los científicos. Geranios extranjeros, flores caras y no aptas para el clima insular y dislates parecidos.
“Los vertidos son exagerados y generalizados”, dice Jaime. No respetan ninguna zona, por escarpada y hermosa que sea. Janubio con botellas y restos de bolsas. Barrancos en el Norte que se convierten en contenedores de barbacoas viejas. Decenas de botellines de Tropical (dicen que gana a la Dorada) lanzando destellos verdes a campo abierto. Por cada botella recogida, la hija de Jaime se lleva 20 céntimos de euro. Si la progresión continúa, podrá comprarse un coche antes de cumplir la mayoría de edad.
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