Marte en la tierra

Mantos de piroclastos, corredores de jable, valles de lava, acantilados… En los 845 km2  de esta isla volcánica y oceánica, Lanzarote, se han catalogado 63 lugares de interés geológico.
La densidad de estructuras volcánicas, sedimentarias y erosivas es abrumadora. Están por todas partes, abarcan una larga cronología y se conservan en buen estado gracias al clima de esta latitud.
La isla tiene 15,5 millones de años de antigüedad geológica y es un excepcional “museo al aire libre”. En 2015 la Unesco se lo reconoció otorgándole el título de geoparque, el octavo de España.

Jesús Martínez-Frías 

Para conseguir este reconocimiento es indispensable conservar el patrimonio geológico “y divulgarlo”. El geólogo Jesús Martínez Frías lo sabe bien. Se dedica a interpretar las fracturas de las rocas, el tamaño de sus granos, el tipo de minerales que las componen. Es experto en geología planetaria, meteoritos y astrobiología, y uno de los científicos españoles que participan en las misiones Curiosity, Exo Mars y Nasa Mars 2020.
En la cartografía marciana sobresale el espectacular volcán Monte Olimpo (25 km de altura, 500 km de diámetro) y la caldera Nili Patera, que a simple vista es muy similar a Timanfaya.
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Estructuras volcánicas de Marte (arriba) y Lanzarote (abajo). Foto: NASA y Jesús Martínez Frías.

 

 

Paisajes parecidos pero condiciones atmosféricas muy diferentes: en Lanzarote tenemos 23 ºC y una radiación ultravioleta de nivel 11, en Marte a la misma hora se registran -7 ºC y una radiación que abrasaría cualquier compuesto orgánico en la superficie.
Antes de que se apagase la vitalidad geológica de Marte “tuvo que tener mares y océanos”. Rocas volcánicas y agua. “Básicamente como Lanzarote”.

El ciclo del agua marciano y La Geria

En 2015, un equipo de investigación en el que participaba Martínez-Frías fue portada de la prestigiosa revista Nature Geoscience por descubrir la presencia de agua líquida en el subsuelo basáltico marciano: agua filtrada que la radiación solar evapora durante el día y el suelo absorbe por la noche formando “una especie de barrillo”.
Sabemos desde hace tiempo de la existencia de agua en la atmósfera marciana (en polos, subsuelo…), la novedad es que existe un ciclo de agua, que presenta similitudes con el que se produce en La Geria, con un sistema de cultivo basado en el lapilli como captador de humedad.
“Salvando las distancias y con las apropiadas modificaciones y adaptaciones, podría ser un modelo muy interesante para futuros cultivos en Marte”, dice Martínez-Frías del rofe.

Caldera Blanca.

Los análogos planetarios

El Laboratorio de Geociencias de Lanzarote (LGL) lleva desde 1987 midiendo las deformaciones de la corteza terrestre, la sísmica y un largo listado de parámetros.
Los datos que recoge en sus tres módulos de observación (Cueva de los Verdes, Jameos del Agua y Timanfaya) son recibidos por varios centros de investigación de Europa, América y Asia y aplicados en diversos estudios.
El año pasado, el LGL inauguró un nuevo módulo de investigación, el de análogos planetarios, gracias a un acuerdo firmado por el Cabildo de Lanzarote y el Instituto de Geociencias, un centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la Universidad Complutense de Madrid.
Esta reciente línea de investigación —que se prolongará al menos 3 años y se encuentra en su fase inicial— permitirá aprovechar toda la información útil para el desarrollo de las investigaciones en relación con Marte.

tubos de lava

“Nos estamos centrando en las interacciones entre el agua y las rocas volcánicas, y en el análisis de los precipitados que se generaron”. En concreto, se han fijado en las costras que tapizan parte del tubo de la Cueva de los Verdes.
En Caldera Blanca, uno de los cráteres más espectaculares de la isla, existen torrenteras muy parecidas a las que se descubrieron en una ladera marciana hace un año y que prueban la existencia de un fluido circulando por su superficie mediante escorrentía superficial. Por estas y otras características, Lanzarote parece la isla con mayores posibilidades de estudio astrobiológico.
En 2020, una nueva misión a Marte perforará 2 metros del subsuelo para obtener muestras. Si la financiación lo permite, Lanzarote podría haberse convertido para entonces en un laboratorio de referencia.
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