La cosa más seria del mundo

En los años 80, cuando un chiste no te hacía ni puñetera gracia, se podía zanjar levantando una ceja o mandando saludablemente a la mierda a su autor. Cero dramas, bastante smile. Rozando los calendarios el año 2020, la disconformidad con el humor se ha convertido en ofensa y, a lo peor, en querella. En granSigue leyendo “La cosa más seria del mundo”